Tu blusa
De colores que embellecen tu piel morena, con delgados tirantes que dejan besar tu cuello, tus hombros y tu espalda, holgada cae en tu vientre hasta caer suavemente en tus caderas. Unica prenda que tuviste durante varias horas; prenda sensual que fue nuestro cómplice pues se hizo invisible mientras tuve tu cuerpo.
Demarcaba tus caderas para dejar ver en plenitud tus piernas mientras caminabas, era un toque de pudor mientras conversamos, pues cubria tus pechos en ese momento, pero sin protestar dejò pasar mi boca mientras te besaba toda.
Mis manos nunca le sintieron, pues tu blusa parecìa un complice cubriendo cada movimiento en tu espalda, por tu vientre y dejaba siempre pasar mis manos para acariciar tus pechos.
Tu blusa la recordarè en tu imagen al caminar esa mañana en la calle, cuando nos acompaño mientras nos amamos y le envidiare cada vez que te la pongas y toque tu cuerpo, mientras yo me encuentre lejos sin tener mis manos bajo ella.
