Ese tierno abrazo
Este es el primero, de varios momentos, que quiero atesorar de esas insufientes horas en las que vivimos en la dimensión donde se conectan nuestras almas.
Escuche un “tengo frío” de tus labios mientras observaba tu rostro somnoliento, aun estabas vestida sobre las sábanas buscando acomodar tu cuerpo y con un aura que parecía expandirse hasta sentir que me envolvía.
Tu ser estaba completamente abandonado al momento, mi ser estaba perdidamente loco por tí, el mundo en ese momento había dejado de existir, cuatro paredes, una cama y dos almas gemelas era lo unico que existía; nuestro universo no podía ser mejor.
Encantado con la imagen de tu belleza frente a mis ojos, me fui recostando a tu lado, reconociendo timidamente tu cuerpo, sentiendo tu piel e inspirando la esencia de tu ser. Me sentía conectado a tí, con una conexión que jamás habíamos tenido y que nunca olvidaré.
En voz baja te pregunté si alguna vez habías pensado estar así conmigo, escuchar la afirmación de tu voz me robó una sonrisa y me hizo saber que todos esos momentos en que yo también había deseado abrazarte así tuvieron un eco en el universo y se crearon ese momento como nuestra única realidad.
No recuerdo antes haberte sentido tan cerca, haberte notado tan entregada, no recuerdo antes haber sentido que me quisieras de esa forma. Me sentí extasiado por el momento, por tu cuerpo, por tu alma por la conexión de nuestras almas y la cercanía de nuestros cuerpos en ese tierno abrazo.
